La intermediación profesional funciona mejor cuando uno está realmente preparado para ello, no solo interesado intelectualmente, sino realmente en un lugar donde pueda presentarse abiertamente a las introducciones y comprometerse con el proceso. Aquí están las señales que sugieren que está en ese punto.
1. Sabes lo que quieres, y es específico
No una lista de verificación de atributos superficiales, sino una comprensión genuina del tipo de persona y relación que lo haría feliz. Ha pasado de "alguien amable y atractivo" a algo como "alguien que comparte mis valores familiares, ha construido algo real en su carrera y ha trabajado lo suficiente en sí mismo como para comunicarse abiertamente".
La especificidad proviene de la experiencia. Si ha tenido suficientes citas para saber lo que le funciona y lo que no, estará en una posición mucho mejor para beneficiarse de la intermediación.
2. Ha superado su última relación importante
Esto no significa que no sienta nada por el pasado. Significa que ya no espera una reconciliación, que no compara activamente a todas las personas que conoce con su ex, y que no utiliza las citas como una forma de gestionar el duelo.
Si es honesto consigo mismo y se da cuenta de que en realidad no ha superado la relación, la intermediación le presentará personas que no está preparado para apreciar. El momento importa.
3. Ha estado saliendo durante un tiempo sin resultados
Ha estado en aplicaciones. Sus amigos le han presentado gente. Ha conocido gente en el trabajo y en círculos sociales. Y aunque algunas de estas experiencias han sido agradables, ninguna se ha convertido en la relación que busca. No está hastiado, pero está listo para probar un enfoque diferente.
4. Está preparado para ser sincero consigo mismo
La intermediación requiere un nivel de autodiscloure que las aplicaciones no tienen. Hablará con un profesional sobre su historial de relaciones, sus patrones, sus condiciones innegociables y sus defectos. Si está en un lugar donde puede hacerlo honestamente, en lugar de presentar una versión curada, obtendrá mucho más del proceso.
5. Tiene el tiempo y la energía para tener citas activamente
Esto suena obvio, pero vale la pena comprobarlo. ¿Está en un período de su vida en el que puede asistir a citas, hacer un seguimiento adecuado e invertir en conocer a alguien? Si está en medio de una gran crisis vital (una mudanza, un cambio de trabajo, una crisis familiar), es mejor posponer la intermediación.
6. Está dispuesto a invertir en el proceso
Tanto financieramente como emocionalmente. La intermediación profesional cuesta dinero. También le pide que sea vulnerable, que se tome en serio los comentarios y que siga presentándose incluso cuando las introducciones no conduzcan inmediatamente a nada. Si está preparado para invertir genuinamente en ambos sentidos, es mucho más probable que obtenga resultados.
7. Quiere una relación seria y comprometida
La intermediación está diseñada específicamente para personas que desean una pareja a largo plazo. No está diseñada para citas casuales, para mantener las opciones abiertas o para explorar lo que se quiere. Si tiene claro que una relación comprometida es lo que busca, y está realmente preparado para tener una, la intermediación se alinea directamente con ese objetivo.
Si aún no está del todo preparado
Si algunas de estas señales no se aplican, no es motivo para sentirse mal, es información útil. Quizás necesite un poco más de tiempo después de una ruptura. Quizás necesite hacer más reflexión personal. Quizás necesite aclararse sobre lo que realmente quiere.
La intermediación es más eficaz cuando el momento es el adecuado. Llegar a ese punto vale la pena la espera.